sábado, 11 de enero de 2020

Jojo Rabbit y la rídiculez de los fanatismos

El director australiano Taika Waititi presenta en su último largometraje una sátira sobre el nazismo, donde expone las exageraciones que nos pueden llevar los excesos. En este trabajo seguimos las aventuras del pequeño Jojo Betzler (Interpretado por Roman Griffin Davis), un pequeño alemán obsesionado por ingresar a las Juventudes Hitlerianas. Jojo tiene como amigo imaginario al propio Adolf Hitler (Encarnado por el propio director) A lo largo de la trama observamos, el mundo del protagonista entrar en contradicción al enterarse que su madre (Scarlett Johanson en un papel que termina desdibujado) aloja a una inquilina de manera secreta en su hogar. También al darse cuenta de las contradicciones y ridiculeces del discurso nazi vemos lentamente el crecimiento y transformación del protagonista .Con sus excesos y fallas, la película lograr brindar entretenimiento y emoción, sobre todo en la labor de los actores más jóvenes que brindan las mejores escenas de la película.

 6,5/10

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